8 ene 2012

Capítulo 10: -Preliminares; Choque de Placas-

Al ver la cara de satisfacción que ponía Gäel, yo me quedé aún más sorprendido de lo que estaba... Era imposible que pudiera estar tan seguro de si mismo. El resultado del enfrentamiento entre dos usuarios del mismo elemento es prácticamente imposible de predecir, salvo si tenemos en cuenta sólo la capacidad física... y ciertamente era imposible que pudiera derrotar a una mole como aquella que le sacaba más de 5 cabezas de largo. Y sin embargo... aquella cara... aquella misma mirada que ponen los asesinos cuando ya han elegido a su presa... No me lo podía explicar, por eso le comenté a Nessa la situación.

-Mejor calla y sigue viendo la pelea... Lo bueno es que, para Gäel, ésto no acaba más que empezar.

-¿Qué... ?

Mientras todavía intentaba convencer a Nessa sobre todo lo que ya he comentado, me perdí el siguiente movimiento de Gäel por centésimas de segundo. Dio un potente golpe a suelo que hizo temblar el suelo y retumbar todo el estadio. A sus pies, el empedrado se resquebrajó por completo en todo el área. Su oponente parecía perder la compostura ante aquel movimiento de tierra. Fue cuando Gäel se lanzó de nuevo al ataque... pero esta vez no se conformó con una lluvia de puñetazos, sino que dio un gran salto y cayó en picado con el puño por delante en dirección hacia su enemigo. Éste consiguió apartarse a tiempo, lo que hizo que Gäel se clavara en el suelo, provocando una tremenda onda expansiva y haciendo que todo el recinto fuera sacudido de nuevo por un tremendo temblor. Karl, ante ese espectáculo, no pudo callarse.

-¡Hahaha! Gäel nunca se rendirá, y más mientras pueda seguir acosando a ese tarugo. Puede que el Cox ese sea duro de pelar... pero, tratándose del “gordo”, nunca podremos dar un combate suyo por perdido...

-¿¡Quieres dejar de llamarle gordo!? ¡Sabes que no le gusta! - Nessa le defendió.

-¡Bah! ¡Ya saltó la sosa! ¡Si ya sabes que son bromas que nos gastamos entre él y yo!

Mientras discutían, no nos dimos cuenta de que el tal Cox se reincorporó y lanzó un contraataque. Gäel se descuidó y acabó por los suelos, debido a un poderoso golpe en el cuello que le propinó con el brazo extendido. No era de extrañar. Por muy resistente que fuera, su enemigo era un mastodonte que sabía igual que él como combatir a su propio elemento... además de que su fuerza no era moco de pavo. Nessa, cuando lo vio rodar por el suelo, se exaltó. Karl no se movió ni un centímetro, aunque en su cara ya no se podía ver la misma confianza que antes tenía.
Su oponente aprovechó que estaba en el suelo para arrodillarse encima de él y comenzar a golpearle salvajemente con sus enormes puños. Yo sabía que esa confianza que antes tenían mis dos compañeros era excesiva. Sin embargo, me sorprendí cuando vi que paró en seco su ataque y que Gäel lo había cogido apretando su cara con la mano derecha. Aquel individuo estaba como paralizado por la fuerza con la que le estaba agarrando. Gäel empezó a levantarse poco a poco y empujó a su adversario 5 o 6 pasos para atrás.

-¿Cómo... ? ¿¡Cómo has hecho para... !? - Gäel no le dejó terminar.

-La mandíbula de una persona, por muy fuerte que sea, siempre va a ser una zona extremadamente débil... Aplícale la suficiente fuerza... y tendremos una persona... paralizada por el dolor... - Hablaba poco a poco con la mirada hacia al suelo, como si le fallaran las fuerzas.

-Eso... eso ya da igual... Te tengo justo donde quería y ya no tienes fuerzas para evitar más ataques... ¡¡Despídete!!

Cox fue directo a lanzar el último golpe. Esta vez, parecía como si fuera a destrozarlo con su siguiente ataque, ya que la energía que comenzaba a emanar por su cuerpo se podía incluso vislumbrar desde donde estábamos. Sin embargo, Gäel todavía estaba dispuesto a seguir dando guerra. Detuvo el puñetazo con su mano izquierda. Al segundo, escupió por la boca una pizca de sangre y volvió a levantar la mirada hacia su contrincante.

-Te equivocas. En realidad... soy yo... quien te tiene a ti. ¡Acabas de entrar en zona sísmica! ¡¡CHOQUE DE PLACAS!!

Gäel lanzó un rápido golpe al abdomen de su oponente, que lo dejó con los ojos en blanco. Lo que nunca me esperé fue que, tras el golpe, el ataque desencadenó seguidamente una enorme onda expansiva que lanzó fuera del área de combate a Cox.
Las caras de los asistentes a aquel evento era un poema... ojos desorbitados y bocas desencajadas donde quiera que pudiera mirar.
Odio admitirlo... pero la frase que soltó al terminar el combate me encantó.

-Fuera de combate y fuera del área... Me merezco una puntuación extra por un doble fuera de juego. ¡Soy buenísimo!

Mientras Gäel se alejaba del área hacia las gradas, el árbitro entró en si y logró recomponer la compostura tras la sorprendente victoria que había obtenido nuestro compañero.

-El participante Cox King ha quedado fuera de combate. Gäel J. Reimon es el vencedor.

Después de unos segundos de estupefacción, el público fue volviendo en si y lanzó al aire una grandiosa ovación, entre tremendos aplausos y silbidos de satisfacción, por haber visto un combate que muchos no olvidaríamos en mucho tiempo.

1 comentario:

  1. Para serte sincero solo había leído el primer capitulo jajaja, y entre unas cosas y otras al final se me olvido y no lo retomé, pero parece que la historia mola, toma Choque de Placas! Tengo curiosidad por ver como se desarrolla todo lo demas xD.

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