8 ene 2012

Capítulo 9: -Preliminares; 2do Combate-

Tras el comentario del árbitro, el público siguió sin palabras. El primero en hacer algo fue Gäel, que comenzó lentamente a aplaudir mientras mostraba una mueca sonriente. Nessa y Karl le miraron y aplaudieron también. Al verlos, poco a poco el resto del estadio se fue incorporando en un aplauso lento para finalizar progresivamente en una calurosa y fuerte ovación, aunque muchos de los asistentes mostraban caras de desconcierto, o incluso de que se esperaban algo más. Intenté no mirar al público mientras aplaudían, me daba algo de vergüenza.
Al subir a las gradas, me dirigí hacia donde estaban sentados mis tres compañeros. Nessa todavía tenía la cara un poco descompuesta, como si no pudiera darle una explicación a lo que había pasado. Karl me golpeó en el hombro y me dijo riendo que había estado fenomenal, pero me decepcionó un poco el último comentario que hizo.

-Ahora que la habías dejado seca, podrías haber aprovechado el momento y habértela llevado a que os pegarais un revolcón, hahahahaha.

Como era de esperar, Nessa reaccionó ante esa frase y volvió a pegarle a Karl. Una vez sentado, Gäel me preguntó cómo lo había hecho para derrotarla sin hacer nada.

-¿Sin hacer nada? Te equivocas... Todos los que tenemos energía elemental en nuestro interior podemos manipularla y transmitirla positiva o negativamente a otras personas...

-¿Transmitirla? ¿Qué quieres decir con eso? - Nessa todavía no comprendía que es lo que había hecho.

-Pues... ¡eso! Simplemente le he mandado a su cuerpo una sensación de asfixia para que se desplomara.

-¿Asfixia? ¿Quieres decir que tú la estabas “ahogando”?

-Si... Soy afín al elemento Agua.

Nessa me miró horrorizada como si fuera un asesino.

-¡Tampoco es para mirarme así! ¡Solo le he introducido una sensación falsa para que no pudiera combatir!

-Pero aún no me ha quedado claro una cosa... - Fue Karl esta vez el que tomó la palabra - Entiendo lo de la transmisión de la energía, pero ¿solo con eso ya eres capaz de dejar tieso a alguien?

-Bueno... en realidad debes entender que esta habilidad es efectiva dependiendo de la fuerza de voluntad de tu oponente y... - Levanté la vista hacia el cielo y los tres se me quedaron mirando fijamente durante los pocos segundos que estuve callado, esperando que continuara - ...también hay que tener en cuenta la sensación que sufre una mujer de pechos grandes si se los aplastas al abrazarla.

Se me quedaron mirando todos con una cara de decepción impresionante. Es más, creo que Nessa cambió la cara de horror por la de asco.
Tras llevarse los servicios médicos a mi convaleciente contrincante, el árbitro retomó el centro del área de combate para proseguir con el torneo.

-Segundo combate de las preliminares. ¡Que vengan los participantes, Gäel J. Reimon y Cox King, al área de combate!
Al decir su nombre, Gäel se levantó sin pensárselo un segundo y bajó dando un salto desde las gradas hasta el empedrado.
Me acordé del nombre que habían mencionado: Cox King. Los otros tres tipos que iban con él y vestían de la misma forma extraña se apellidaban igual. Parecía como si los tres fueran de una misma familia o algo.

-Ahí va uno de los hermanos King... Da miedo solo el verlo.

Uno de los espectadores que estaba detrás nuestro se encargó de corroborar mis pensamientos.
Cuando los dos contrincantes se situaron en el centro del área, junto al árbitro, hicieron las mismas acciones que cuando yo estuve ahí: Saludaron hacia las gradas, el árbitro se colocó junto a la mesa del otro árbitro y dio la orden de que comenzara el combate. El público volvió a levantar el ánimo y comenzó de nuevo a aclamar a los participantes para que mostraran un buen espectáculo.
Gäel, tras ajustarse sus guantes de lucha, fue el primero en mover ficha.

-¡Terminaré rápido con esto!

Se dirigió hacia su oponente corriendo y se lanzó sobre él a golpearle. Su contrincante paró el golpe con la mano y, tras soltarle, intentó golpearle con el brazo extendido. Gäel no se detuvo ni un segundo y saltó hacia atrás para evitar el ataque. Lo miró de arriba a abajo y, sin sentirse intimidado por el tamaño de aquel individuo, volvió a la carga para lanzar sobre él una lluvia de puños que su enemigo esquivaba o bloqueaba con facilidad.
Todos los que estábamos presenciando aquello no dábamos crédito a lo que veíamos: Gäel no cedía ni un segundo en su acometida... sus puñetazos resonaban como si bajo los guantes llevara acero, a la vez que como si la piel de su contrincante estuviera hecha del mismo material. Hasta el momento, había presenciado luchas realmente asombrosas, pero ésta en concreto me estaba dejando sin habla. ¿Cómo había hecho Gäel para tener semejante fuerza y hacer semejantes golpes? ¿Y cómo podía ser que aquella mole resistiera la magnitud de aquellos ataques tan potentes sin apenas gesticular? No me lo podía creer, aquellos golpes resonaban hasta el más mínimo rincón del estadio...
De momento, Gäel dejó de lanzar su ataque y se alejó de su contrincante. Paró un segundo para respirar y empezó a hablar con él.

-Tú... ¡He! Eres igual que yo... Tú también utilizas el elemento Tierra para el combate...

Mientras seguía tomando aire, muchos de los espectadores se quedaron perplejos... entre ellos, yo. Fue en ese momento cuando lo entendí todo. Ya que era afín a ese elemento, Gäel era capaz de emplear su energía para endurecer su cuerpo como la misma tierra... lo que le daba un ataque y defensa físicamente casi perfectas. Podía golpear y ser golpeado todo lo que quisiera, ya que los impactos serían absorbidos por su cuerpo y así no recibir ningún tipo de daño. Si Gäel estaba en lo cierto, estábamos ante una pelea de titanes, que podría durar siglos. Estaba bastante impresionado por lo que veían mis ojos, y ,sin embargo, tanto Karl como Nessa no mostraban ni una pizca de sorpresa.
Aquel extraño individuo le contestó.

-Si... También absorbí una piedra elemental de Tierra. Aunque para ser un adepto, eres muy débil. Si ese es todo tu poder, no sé por qué estás aquí haciéndome perder el tiempo.

-¡Hahaha! ¡Me encanta que me toque enfrentarme a los habladores! - Gäel cerró los puños con fuerza y se colocó de nuevo en posición de combate - Me encanta... ¡porque así puedo tener el gusto de meterles la palabrería a ostias!

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