Sin esperar un sólo segundo, Karl apuntó hacia su contrincante y una ráfaga de tiros comenzó a asaltarlo. Éste, sorprendido, empezó a evadir todos los disparos como pudo. Lo que se mostraba ante nuestros ojos era asombroso: Karl no dejaba de disparar a sol ni a sombra, y su rival conseguía huir de las balas o desviarlas con sus armas. De repente, el coloso se detuvo y lanzó un grito.
-¡NO CREAS QUE ME VAS A HACER GRAN COSA CON ESO! ¡¡CÓMETE ESTE ALUD DE CUCHILLAS!!
Al unísono, sus armas brillaron y empezó a atacar al aire, haciendo que del filo de sus dagas surgieran haces de una brillante luz celeste que rápidamente se dirigieron hacia Karl. Sin embargo, éste no se achicó en ningún momento. Todo lo contrario, siguió disparando hacia su oponente con más ímpetu.
Hubo un choque entre las dos ráfagas de ataques que procedían de ambos contendientes. Cada disparo que Karl realizaba chocaba contra cada haz de luz que Cohn lanzaba y viceversa. Estuvieron muchísimo rato así... sin parar... sin descansar... Ya no sabíamos cuando se detendría aquello.
En un momento dado, ambos se detuvieron y tomaron un respiro. Mientras algunas personas del público aplaudían por estar viendo tan apasionante duelo. Otros se impacientaban y pedían ver aún más, que el espectáculo no decayera aún.
En el transcurso de su descanso, Karl y Cohn comenzaron a dialogar entre sí. Fue al momento en el que el graderío calló cuando pudimos escuchar lo que estaban diciéndose entre ellos.
-Humph... No me esperaba que hubiera una diferencia tan grande entre mi estimación inicial y la que estoy haciéndome ahora mismo.
-Heh... heh... heeeh... Nunca... Nunca subestimes las habilidades de los de mi especie... Heh... heh... heeeh...
-”Tu especie, tu especie, tu especie,...”, baaah, cierra el buzón ya con esa mierda...
A su adversario no le gustó nada ese último comentario... o al menos eso dejó ver su cara.
-Siempre hablando de la especie... Que si colosos, que si narrows, que si... ¡boh! ¿y qué importancia tendrá la especie de la que seas?
-¿¡Qué dices!?
-Ese tipo de etiquetas que usáis... es el escudo de los débiles... - Sonrió - “ganas un combate porque eres de una especie superior, pierdes un combate porque eres de una especie inferior...”, ¡vaya tontería!
Aquellas palabras fueron un estimulante para mis oídos. Nunca me hubiera esperado oír unas palabras así en un lugar como aquel... y mucho saliendo de la boca de alguien como Karl.
-¡Humph! ¡Todo lo que estás diciendo no es más que necia palabrería! ¡Te demostraré que los colosos somos los más fuertes físicamente! ¡Y más aún si poseemos habilidades de los Hijos de Terra!
-No... No te confundas... No basta con creerse fuerte y depender de esa fuerza también a la hora de hablar... ni tampoco vale la pena creerse fuerte por tener ciertas habilidades... - Gäel comenzó a reírse por lo bajo y Nessa se cruzó de brazos sonriendo a la par - Yo te demostraré... que la fuerza no reside en la especie. La verdadera fuerza está... - El estadio entero enmudeció - ¡en lo fuerte que sea tu mente!
-Heeh... ¿La mente, dices? Heeh... ¿Piensas que algo tan débil como la mente es el origen de la fuerza? ¡Tonterías! Heeh... Que en estos tiempo todavía haya gente que piense así... ¡qué mierda de tío me ha tocado enfrentar!
-Tú a mi me das mucho más asco... y todavía no me habrás visto quejarme... Hehehe...
El coloso entró en cólera y lanzó un nuevo grito desafiante.
-¡¡MIERDA DE HUMANO!! ¡¡LAMENTA TUS PALABRAS EN EL OTRO BARRIO!! ¡¡¡CONGELACIÓN LACERANTE!!!
Sus cuerpo entró en una especie de trance que provocó una mayor corpulencia en sus músculos. Entonces, el filo de una de sus hojas brilló de forma inusual. Lanzó con dicho arma un enorme haz de luz celeste que nos dejó cegados a todos. Cuando por fin pude volver a ver que sucedía, noté que el brazo izquierdo de Karl estaba sangrando de forma notable. Posiblemente la fatiga del combate no le había permitido evitar el ataque y lo acabó recibiendo en su brazo para evitar que le golpeara en el cuerpo.
Tras ésto, Nessa se levantó más que preocupada por él.
-¡No! ¡Karl no dejes que te ataque de esa forma!
-¿Qué pasa, Nessa? - Pregunté.
-Esos ataques... ¡Es Hielo!
-¿Qué?
-¡Le está atacando con elemento Hielo!
-Bueno... ¿Y qué más da... ?
-¿¡Es que todavía no lo ves!? Karl es afín al elemento Fuego, y puede que tenga ventaja sobre su enemigo... - Ya me había dado cuenta de que las balas de Karl eran balas de fuego, aunque el caso no era ese - ¡pero el Hielo no es un elemento cualquiera!
-¿¡Pero qué es a lo que te estás refiriendo!? - Me levanté y levanté la voz un poco.
-Sabes que el Hielo viene muy bien para realizar ataques a distancia y provocar heridas algo profundas, ¿no? Bien, pues el Hielo no se basa sólo en realizar cortes o golpear al enemigo... - Nessa cambió de expresión - Lo peor del Hielo... está en que puede reducir tu energía poco a poco...
Mis ojos iban a salirse de sus órbitas.
-Karl ya ha recibido un ataque... y, por mucho que su energía corporal esté combatiendo la energía congelante del ataque, su brazo de momento está inservible. La herida que le ha hecho es lo suficientemente profunda como para que la energía esté un buen rato ocupada en contrarrestar los efectos de la de su oponente. En otras palabras... La energía de elemento Hielo del ataque recibido ya está haciendo un efecto negativo sobre Karl, y su energía no sólo está intentando sanar la herida sino que está siendo reducida en gran forma por la otra energía.
Gäel, que hasta el momento había estado callado, nos dirigió la palabra.
-¿¡Pero qué os pasa!? ¡Ni qué el amorfo éste fuera tan inútil para dejarse vencer por esa mole!
-Pero... Gäel... - Nessa no podía dejar de estar preocupada.
-Sé lo que quieres decir... pero esta es su pelea, y no tenemos que preocuparnos por él. Puede que sea un hablador, pero siempre que habla no es para soltar mierda por la boca - No sé por qué, pero sus palabras me tranquilizaron un poco - Karl... no perderá tan fácilmente... Aún queda combate por delante.
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