-Espero que así sea... Ahí abajo no se les da un trato preferente a aquellos que no cumplen del todo su pacto o a quienes intentan prolongar su estancia en este mundo tontamente.
-A mí ya no me queda nada en este mundo... Ni familia, ni amigos,... nada en absoluto. ¿De qué me serviría alargar mi vida?
-Bueno... tú sabrás. ¡Ah, se me olvidaba! Aquellos niños de antes eran amigos tuyos, ¿no? Hahaha.
Junto a esa última carcajada se desvaneció sin dejarme mediar palabra. Acabé por no darle más importancia de la que ya tenía, aunque sabía que odiaba a aquellos que intentaban reírse de mi así.
La siguiente parte mejor la dejaré para que la cuente Karl, ya que era uno de los que estaban en la posada esperando y yo no me sé la historia.
En realidad no sé por qué tengo que contar todo ésto, pero Daren me pidió que lo dejara por escrito y... ¡bueno! ¿¡qué importa!?
Gäel, Nessa y yo habiamos reservado una habitación en la posada que nos dijo Daren. Era una mierda, hablando mal y pronto, pero si era la única que había en la ciudad no nos quedaba otra opción.
Nessa le hizo una pregunta un tanto rara a Gäel, y aún me pregunto por qué tuvo que hacerlo.
-Gäel... ¿por qué le has hablado así a...?
Inmediatamente, Gäel interrumpió a Nessa.
-¡Ni se te ocurra decir su nombre!
La cara de Gäel era un poema. Por una parte sabía que el que nos habíamos encontrado hace unos minutos era Daren, pero por algún motivo parecía como si no quisiera admitir su existencia. Luego me arrepentí, pero tenía que intentar preguntarle.
-Si sabes quién es... ¿por qué haces todo ésto?
-¿¡Todo ésto!? Volvemos a ver un amigo, se niega a admitir que nos conoce y se comporta de esa manera tan idiota... ¿¡y me dices que por qué hago todo ésto!? ¡¡Se puede morir si quiere, que no se lo voy a impedir!!
-No creo que sea para tanto...
-¡No hables si no sabes nada del tema!
-Mejor me callo...
En ese instante, Nessa, que había estado escuchando en silencio, volvió a abrir la boca.
-¿Y si es cierto...?
-¿Cierto el qué?
Gäel seguía con un tono que no daba mucho gusto escuchar ni daba lugar a tener una conversación con él.
-Lo que se dice por ahí... “Un joven completamente desconocido entra en las Fuerzas Especiales del ejército de Dracoon, diciendo que no recuerda absolutamente nada de su pasado, y tras el incidente del día X, hace un año, desaparece sin dejar ni rastro y se le busca por todo el mundo”... ¿No os suena?
-Yo no lo tengo tan claro... pero conozco perfectamente todos los trapicheos de Dracoon... y ya se había oído más de una vez hablar de él por allí. Alguien, sin ningún tipo de poder, que aguantaba al tío que le echases. No tenía apenas fuerza para la lucha... pero, cada vez que caía, conseguía levantarse como si nada. Recibía golpes, se le abrían unas heridas de miedo,... y ese tío se incorporaba como si estuviera recién levantado.
No se sabía nada de él, salvo el nombre que se puso y lo poco que se fue anotando en su expediente.
-¿Y...?
Gäel continuaba con su tono tan escéptico como de costumbre. Siempre que se le metía algo en la cabeza no salí de ahí, por más que le dijeras.
-¿Es que no lo ves? Perfectamente le podría haber pasado algo antes de entrar en Dracoon. Ya sabes que he estado en Asuntos Internos y... sinceramente... allí no entra gente normal: Gente desquiciada, gente que no tiene donde caerse muerto, gente sin familia, gente que sólo busca fuerza, poder o matar por matar, gente sin futuro,... y, como podría ser en este caso... gente sin pasado.
-¿Os estáis creyendo de verdad toda la mierda que sale de vuestras bocas? ¿De verdad creéis que a ese gilipollas le pasaría algo tan gordo como para olvidarse de toda su vida?
Nessa tomó la palabra.
-Nosotros no nos creemos nada ni insinuamos nada. Sólo que...
-¿¡Que qué!? ¿Que puede haber sufrido? ¿Que puede haber tenido una vida de mierda? ¿Que puede haber tenido algún accidente? ¡Muy bien! ¡Puede haberle pasado lo que le dé la gana, pero ese imbécil no es la clase de personas que olvida a alguien! ¡Y mucho menos a nosotros!
En ese momento, Gäel pareció tranquilizarse un poco, se apoyó sobre la mesa con la cabeza un poco agachada y cambió el tono en el que hablaba.
-Puede que en el pasado yo no fuera perfecto... y que tal vez me pasara con lo que le dije, ya sabéis,... pero siempre le he considerado un amigo desde que lo conozco. Y si es capaz de hacerse el loco tan sólo por eso, es que ya no necesitamos ni si quiera volvernos a hablar.
Gäel... no era el tipo de persona que se dejara ver afectada, pero tanto yo como Nessa sabíamos que el fondo tenía algo que le hacía daño... algo que tenía que arreglar.
Nessa volvió a retomar la conversación para hacerle una última pregunta.
-Entonces... ¿vas a hacer algo? Porque te conozco y sé que no te vas a quedar de brazos cruzados.
-Si... Voy a averiguar qué coño le pasa... y si de verdad hubo algo que lo cambió en el pasado. Quiero saber si tiene algo que ver conmigo.
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