5 feb 2012

Capítulo 19: -Semifinales; Velocidad eliminada (Parte de Nessa)-

-¡Maeglin no ha tenido la intención de darle en ningún momento a Swiftwind! ¡Lo que quería era llenar el área con agua para que Swiftwind acabara resbalando y después poder darle!

Había acertado pero solo a medias, no me di cuenta de un pequeño detalle: Daren tan solo estaba escupiendo saliva, por mucha cantidad que fuera.
El contrincante de Daren consiguió levantarse sin dificultad y se dirigió hacia él con la misma voz altanera con la que había estado hablando hasta ahora.

-Vale... Aparte de querer que me muera de asco, porque dudo mucho que quisieras hacer algo más... ¿tenías algún motivo en concreto para empaparme con tu asquerosa saliva? ¡Ha! Podrías haber cogido una manguera directamente, ¿no?

-No te hagas tanto el duro...

-¿¡Hacerme el duro!? ¡Ha! ¡No necesito hacerme el duro para nada! ¡Lo único que estás haciendo es mojarme! ¡Tus bolas de saliva no cambian absolutamente nada!

Gäel y Karl volvieron a mirarme de la misma manera silenciosa a la vez que incordiante.

-Enhorabuena, empollona... Te has lucido, has acertado de lleno... - Karl volvió a ganarse otra tanda de golpes.

-No seáis tan cargante con la joven dama... No creo que haya realizado méritos para que os portéis con ella de manera tan brusca y zonza.

Nos volvimos hacia atrás, donde provenía aquella voz familiar que nos hablaba. Era otra vez aquel chico de pelo rubio y una máscara de metal que le cubría la mitad de su cara.

-¿¡Otra vez tú!? ¡Qué pesado que eres! ¿¡Qué quieres ahora!?

-Vaya un recibimiento más desconsiderado me dais, pequeña dama... más mi intención no era la de molestaros.

-¡Pues ya lo estás consiguiendo! - Gäel volvió a meterse por en medio.

-Considero que, si en vez de debatir apasionadamente sobre asuntos sin sentido os centrarais en la pugna de vuestro camarada, observaríais que, en verdad, la función de su estrategia no se dignaba más que a llegar a ser una mera molestia para su contrincante.

-¿Una molestia... ?

Giré la cabeza hacia delante para seguir viendo el combate y me di cuenta. ¡Se trataba de una especie de trampa! Daren había empapado el suelo no solo para poder darle con las bolas de saliva, sino para que no se pudiera mover tan rápido como antes. Nos había hecho creer que iba a ponerse en serio a pelear, cuando lo único que había hecho era hacer que su enemigo perdiera la capacidad de ir tan rápido como antes. Sinceramente, en aquel momento Daren me sorprendió un poco.
El combate siguió su curso. Swiftwind intentaba atacar a Daren, pero de vez en cuando resbalaba y caía al suelo. Tras un par de veces, se dio cuenta.

-Ahora lo entiendo...

-A buenas horas...

-No querías atacarme... Querías evitar que me moviera tan rápido y así me pudieras atacar, además de esquivar todos mis golpes...

-¡Bingo! ¿Quieres un premio?

Daren siguió atacándole con sus bolas de saliva y todas ellas acababan impactando contra su adversario sin remisión.

-Por mucho que hayas limitado mis movimientos, ¡ya te he dicho que así no me estás haciendo nada!

-Creo que te equivocas. Si me dejas, te cuento lo que está pasando... Verás, has venido hacia mi con tu espada pudiendo acabar conmigo de la misma manera, rápida y efectiva, que con la que has acabado con el coloso de antes, lo que me ha dado a entender que has respetado tu palabra de que querías llevar a cabo ese “trato” y...

-¿Siempre te enrollas tanto? - Daren cambió de expresión al instante al escuchar esa frase por parte del tal Swiftwind.

-En resumen... he empapado el suelo. He reducido tu movilidad y así impedir que vayas tan rápido. Aunque no hayas venido hacia mi a la máxima velocidad que puedes llegar a ir, me evito problemas. ¡Continúo! Ha llegado el momento en que no podías casi ni moverte porque te caías al suelo. Aprovecho eso para seguir mojándote y seguir reduciendo tu movilidad. Es decir... 1º: He reducido tu velocidad por culpa de que casi no te puedes mover por el área... y 2º: He reducido aún más tu velocidad gracias a que tú también estás empapado. Bien... ¿cómo se te queda el cuerpo?

-Pueeees... dando esos discursos... “petrificado” de miedo. Ahora en serio, dices que vas a resumir pero vas y me castigas haciendo lo contrario. ¡Dios! ¡Me encanta tu estrategia!

A Gäel le entró la risa y soltó una frase que hizo que todos los que estábamos en las gradas nos riéramos de Daren.

-Y... ¡PUM! ¡Un punto para el canijo mojado!

Daren bajó la cabeza un poco y empezó a ponerse un poco rojo, lo que hacia que diera más pena aún.
Lo peor de todo es que yo ya sabía cómo acabaría todo ésto.

-¡Ya vale! ¡Querías una pelea digna y en condiciones! ¿¡No!? ¡¡Pues prepárate porque te van a llover los golpes!! ¡¡Y lo digo literalmente!!

No se podía ver bien su cara desde donde estábamos, pero me pareció ver cómo le caían de nuevo un par de lágrimas... Iba a luchar más en serio que nunca.
De repente, comenzó a girar sobre si mismo, hasta el punto de que parecía una peonza humana. No tenía ni idea de que es que lo que iba a pasar haciendo eso. Pero, sinceramente, recuerdo que Daren enfadado era el ser más impredecible del mundo.

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