12 feb 2012

Capítulo 21: -Semifinales; El fin de una interminable lucha (Parte de Nessa)-

Swiftwind desenvainó de nuevo su espada a gran velocidad y atacó a Daren, dándole el tiempo justo para desenvainar la suya y bloquear el ataque de mala manera, haciéndole retroceder. Un tedioso duelo de espadas acababa de comenzar.
Yo ya no sabía que iba a pasar... ni si quiera si aquello acabaría algún día. Sólo podía imaginarme que, cuando el combate acabara, uno de los dos iba a salir muy mal parado... posiblemente tanto vencedor como perdedor. Pero de lo que si que estaba segura es que aquel combate iba a pasar a la posteridad, al menos por mi parte...

-No me puedo creer todavía que Maeglin haya sido capaz de hacer un ataque tan impresionante... tan preciso... tan... tan... No sé.

-Vos lo habéis dicho, señorita. Es un caso harto extraño, el de vuestro joven amigo usuario de agua. Conseguido ha una manipulación elemental quasi perfecta para realizar un ataque, cuando la inmensa mayoría de los adeptos de Agua centran se en la manipulación del medio, debido a que mucho más fácil es.

-¿Manipulación elemental? ¿Manipulación del medio? ¿Qué estás diciendo?

Ahora fue Karl quien tomó la palabra una vez más, al ver que no acababa de enterarme.

-Entre los que utilizan los elementos, existen tres tipos de disciplinas para el uso en combate: La manipulación elemental, la manipulación del medio y la manipulación material. La primera es la manipulación del elemento propio que cada uno usa. Es decir, exteriorizar la energía en forma de su elemento, como ha hecho Maeglin con ese torbellino de agua y luego manipulando la presión de las gotas para hacer finas agujas... algo casi imposible en un usuario de Agua.

-¿Y eso... ? - Yo todavía no lo entendía del todo.

-Si algo he aprendido estando en Asuntos Internos, es que cada persona y cada elemento tiene sus limitaciones. El Agua es ideal para una manipulación del medio, en la que consigues usar el agua o el hidrógeno de tu alrededor a tu antojo. Pero... que alguien que use el Agua llegue hasta un nivel de manipulación elemental casi de experto, como ha hecho Maeglin al manipular la presión... es algo imposible. Le debería haber costado siglos llegar a ese nivel. No entiendo cómo lo ha podido aprender él solo, así, sin más...

-De algo harto sencillo se trata. ¿Es algo que haya aprendido por fortuna... o algo que haya se visto obligado a aprender? Meditadlo, pues.

-¿Obligado... ? ¿A qué te refieres? - Cada vez habían más cosas que no me explicaba.

-Si mal no recuerdo, mi memoria hace incapié en que anteriormente habíais dialogado acerca de que el joven en cuestión estuvo internado militarmente en Dracoon... ¿cierto?

Entonces comprendí lo que quería decir. No lo había aprendido por sí solo ni algo por el estilo. Fue obligado a entrenarse en una materia casi imposible de superar para él. ¿Qué clase de cosas le obligarían a hacer en Dracoon?
De repente, Gäel nos volvió a cortar la conversación para llamar nuestra atención.

-Si seguís de cháchara, os vais a perder lo mejor...

Dirigimos nuestras miradas de nuevo hacia el lugar y continuamos observando el combate. Ambos estaban quietos, enfrentados en un choque de espadas, del cual no se separaban, ni un milímetro. Al momento, Daren hizo otra cosa que no nos esperábamos por nada del mundo: separó su espada de dos puntas, obteniendo así dos espadas. Mientras seguía manteniendo con dificultad a Swiftwind con una mano, intentó atacarle con la otra. Sin embargo, no obtuvo mucho resultado. Swiftwind esquivó su ataque velozmente, sin apenas despeinarse.

-¡Uau! ¡Eres un saco de sorpresas! Mejor así, sino este combate no hubiera tenido sentido desde un buen principio...

Daren continuó quieto en la misma posición, recuperando aire. Se le notaba cansado y yo ya sabía que pronto acabaría tirando la toalla. Sin embargo, una vez más, acabó por sorprendernos a todos.

-... haah... haah... El último movimiento... me lo jugaré todo a una única carta... haah... ¡El todo... o nada!

Tomó impulso y consiguió realizar un salto bastante elevado, colocándose por encima de su rival. Todo seguido, lanzó una de sus espadas hacia Swiftwind. Obviamente, no consiguió darle, ya que su oponente volvió a cambiar de sitio al instante. Daren, con la espada que le quedaba, volvió a hacer el mismo ataque, todavía en el aire. De nuevo, volvió a fallar... Swiftwind lo esquivó como si nada. Parecía que el combate había acabado para Daren. Ya no tenía armas con las que defenderse, había caído al suelo desde una buena altura y su contrincante se disponía a dar el golpe de gracia.

-¡Ahora estás desarmado! ¡Ya no tienes donde ir! ¡¡Se acabó!!

Daren se levantó como pudo y paró el ataque de su rival con las manos desnudas. Apoyó sus manos justo en la única parte donde ésta no tenía filo.

-¡Venga, hombre! ¡Que cosa más falsa! ¿¡Cómo cojones hace para poder parar una espada con las manos!? - Karl se había levantado de su asiento medio desquiciado.

-Está utilizando su energía... - Todos nos quedamos mirando a Gäel - La está materializando en sus manos para parar el golpe.

Daren no paraba de sorprendernos... pero por mucho que nos sorprendiera, no podía quedarle mucha energía. Era cuestión de tiempo que acabara cayendo ante su contrincante... y él lo sabía.

-No puedes hacer nada... Este es tu destino... ¡Deja de resistirte!

Daren consiguió sacar unas últimas fuerzas y logró apartar a Swiftwind de una patada un poco forzada en la barriga. Éste se incorporó de inmediato.

-¿¡Por qué luchar cuando todo está perdido!? ¿¡Eh!?

-Heeh... No... No todo... está perdido... ¿Para qué... haah... Para... qué... te crees... que he lanzado mis... espadas... haah... y las he dejado clavadas en... en el suelo... ?

Daren casi no podía respirar, pero lo que dijo con sus apenas últimas fuerzas hizo que Swiftwind abriera los ojos como platos y mirara en todas direcciones... Vio donde estaban clavadas las espadas y se fue girando lentamente hacia Daren de nuevo.

-No... No puede ser...

Daren se arrodilló y golpeó el suelo con la palma de la mano abierta.

-Heeh... Bingo... ¡¡AQUAE... CREPITUS!!

La línea imaginaria que dibujaba el trecho entre cada espada clavada se convirtió en una explosión de agua que lanzó por los aires a Swiftwind. Daren se hizo con sus espadas al vuelo con las fuerzas que le quedaban y, cuando su adversario cayó golpeándose violentamente la espalda contra el suelo, corrió hacia él, saltó encima suya y colocó sus espadas en forma de cruz sobre su cuello. 

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